Amor Tardío
Amor Tardío He tocado tus manos, como pétalo en rosa ¡Ah caricia sedeña, dulzura que me riega! Nido tierno de hierbas, alas de mariposa esplendidez radiante, frescura que me ciega La luz de encantamiento palpita presurosa y aroma de glicinas en mi viento se mece con silampa en rocío por el cristal que endiosa audacias del amor que vibración remece ¡No, no cierres la ruta que llevan a tus manos! No me niegues placeres normales, tan humanos que aún están mis copas colmadas de ambrosía ¡Dame un caballo alado con purpurina al pelo! Un vestido de encajes con holanes del cielo que ansío revivir… ¡La ilusión que tenía! Beatriz Vicentelo
Pues mi querido Ernesto, te ha salido tan esplendoroso este poema, que me tuviste dudando cual estrofa remarcaba!!
ResponderBorrarY lo que has escrito es cierto, mira el alma grita del por qué no intentarlo otra vez, a pesar que estoy totalmente convencida que mi hija pondría el grito en el cielo; pero pienso que si la vida te da otra oportunidad, ella mejor que nadie sabe lo de los años, sabe de nuestras huellas físicas y si así y todo te da la oportunidad de vivir una ilusión, ¿por qué no vivirla?
Será romper esquemas en la historia
y compartir la risa ilimitada
será como enterrar otra memoria
para un retorno entero a tu alborada.
Sí, cierto es romper todo esquema de vida... solo que... ¿Qué es lo que desanima? Que los años han disminuido ese valor que se tenía, para afrontar lo que se viniera, cuando en pos de nuestra felicidad o lo que creíamos que era nuestra felicidad, luchábamos a brazo partido. Desde luego, si mi hija no pusiera obstáculos, ciertamente yo sí me daría una tercera oportunidad. Lo que se viene a futuro demanda mucha fortaleza, la misma que va en desmedro; entonces pienso, que si tuviera un compañero, tanto él como yo, nos apoyaríamos. Es hermosa la ilusión y grandioso el amor, tanto que prolonga la vida. ¿Tan difícil será eso de comprender para mi hija? O lo ignora.
Bueno, me desvié, es que tu poema caló fuerte y me hizo confesar.
Eso significa que tus letras llegaron como venablo de oro en el centro de mi corazón!
Grandioso tu poema mi lindísimo Ernesto!
Ya sé, que no es un comentario adecuado o al menos el que tú esperabas; pero es de todas maneras "comentario" ya que te narro el efecto que TU POEMA causó.
Más abrazos!
¡Geniales letras!