Los agotes…
Los agotes fueron una etnia marginada, acorralada por la sociedad de su tiempo, que tejieron sobre su origen y sus actos mil conjeturas, mil leyendas sin base para apoyar el disparate de sus especulaciones raciales. Fueron empujados a vivir casi a escondidas, como fieras en contra de su voluntad, solo por haber nacido en el seno de una casta diferente, como bastardos del mundo. Los agotes habitaban ambos lados de los Pirineos: los de España en la zona de Navarra y los de Francia en un lugar conocido como Rive de Gauche. La historia de ese pueblo se remonta a principios del año mil de nuestra era, que eran entonces tiempos turbulentos de cruzadas, de vikingos, de los ataques de los piratas turcos y de enfermedades como la lepra, que había aparecido a través de contactos con viajeros llegados de la India. Se cuenta que los agotes eran bien conocidos por no tener lóbulos en las orejas, y también por las piernas abiertas entre las rodillas, como los vaqueros del oeste americano; estos p...
Pues mi querido Ernesto, te ha salido tan esplendoroso este poema, que me tuviste dudando cual estrofa remarcaba!!
ResponderBorrarY lo que has escrito es cierto, mira el alma grita del por qué no intentarlo otra vez, a pesar que estoy totalmente convencida que mi hija pondría el grito en el cielo; pero pienso que si la vida te da otra oportunidad, ella mejor que nadie sabe lo de los años, sabe de nuestras huellas físicas y si así y todo te da la oportunidad de vivir una ilusión, ¿por qué no vivirla?
Será romper esquemas en la historia
y compartir la risa ilimitada
será como enterrar otra memoria
para un retorno entero a tu alborada.
Sí, cierto es romper todo esquema de vida... solo que... ¿Qué es lo que desanima? Que los años han disminuido ese valor que se tenía, para afrontar lo que se viniera, cuando en pos de nuestra felicidad o lo que creíamos que era nuestra felicidad, luchábamos a brazo partido. Desde luego, si mi hija no pusiera obstáculos, ciertamente yo sí me daría una tercera oportunidad. Lo que se viene a futuro demanda mucha fortaleza, la misma que va en desmedro; entonces pienso, que si tuviera un compañero, tanto él como yo, nos apoyaríamos. Es hermosa la ilusión y grandioso el amor, tanto que prolonga la vida. ¿Tan difícil será eso de comprender para mi hija? O lo ignora.
Bueno, me desvié, es que tu poema caló fuerte y me hizo confesar.
Eso significa que tus letras llegaron como venablo de oro en el centro de mi corazón!
Grandioso tu poema mi lindísimo Ernesto!
Ya sé, que no es un comentario adecuado o al menos el que tú esperabas; pero es de todas maneras "comentario" ya que te narro el efecto que TU POEMA causó.
Más abrazos!
¡Geniales letras!