Deja que todo corra…
Deja que en ti la vida comunique
lo necesario para tu camino
y no le pongas por temor un dique
a lo grato que marca tu destino.
Deja que todo corra y cristalice
como un río que besa sus orillas
y sigue el rumbo de lo que te dice
el alma con sus notas más sencillas.
Porque el amor es algo que te llega
sin darte cuenta, porque nunca avisa
con la belleza de una estatua griega
que pone al escultor una sonrisa.
Rompe cerrojos, abre tu ventana
que afuera todo es rima y todo es magia
para mostrar el sol de la mañana
que alegre nos alumbra y nos contagia.
Deja de ser del miedo una semblanza
al compás de tu sueño y tu latido
dale vuelo al gorrión de la esperanza
para formar entre tu rama un nido.
Ernesto
Cárdenas.
Ya te iba a contestar que tenía miedo, cuando vi tu última estrofa. Pues es muy fácil decirlo, dime amigo lindo ¿cómo puedo dejar de lado el miedo, si para incluso dejarlo de lado debo moverme, siendo EL quien me paraliza? El tiempo trae la propiedad del desánimo y lo que una vez fue el hombre torrente de logros y ambiciones, con el transcurrir constante, año tras año, pareciera que se alimentara de nuestro brío, para dejarnos al final con paso lerdo haciendo esfuerzos por seguir adelante. Ya no tiene fuerza el agua que corre por mi río amigo; no obstante tu poema anima, inyecta, despierta, impulsa; y gratamente nos hace alzar los brazos, esperando algún milagro de vida!
ResponderBorrarHermosas letras como el anterior mi querido Ernesto!
Dame tiempo, a ver, qué escribo, que con estas letras tuyas me llegó una inspiración, que necesito darle forma
Miles de gracias,
Abracitos