La Perricholi
Cuenta la historia peruana, que por los años 1,756 gobernaba el Virrey Amat y Juniet en representación del Rey de España. Era
un hombre mayor, tenía 60 años; y se enamora perdidamente de una criolla peruana llamada Micaela
“Miquita” Villegas, que cantaba y danzaba en el teatro, tenía apenas 17
años. Era una mujer instruida. Él se enamora de ella y ella empezó a darse
una vida de lujo; le mandó hacer un carruaje con perillas de oro y la construcción de la Alameda de los Descalzos, entre otras cosas; lo que era, claro está, mal visto por la sociedad limeña. Llega a la
historia y se hace famosa, por la célebre palabra PERRICHOLI, que en una
discusión, delante de todo el mundo, el virrey le grita pretendiendo decirle
“perra chola”. Se llegaron a casar y
tuvieron hasta un hijo, él se fue a España, ella quedó con inmuebles y muchos
artículos de lujo. Él de cariño le decía Miquita.
La Perricholi
Se han alzado los pájaros con claro arrobamiento
ante angélica voz de "Miquita" Villegas
y presuntuoso almez inflamado en sus vegas
se adormece con notas con hondo sentimiento
¿Quién es poseedora de grácil melodía?
Preguntó el gran virrey curioso desde escaños
"Una joven cantante de diecisiete años"
de garbosa figura, de mestiza armonía
¡Ay amor del virrey que a sus sesenta inflama!
¿Cómo controlar puede a tan juvenil dama?
Tan solo con un río de lujos en batahola
donde desbordará, del vaivén su colmato...
registrando en historia, cuando
él en su arrebato
le grita: ¡Perricholi! por decir
¡Perra Chola!
Beatriz Vicentelo
Me ha gustado mucho tu soneto, que bien lo describes al mejor estilo de Ricardo Palma en sus tradiciones peruanas, y si lo había leído, no lo recordaba, pero sí te digo que tiene mucho valor lo que has narrado primero y poetizado después, que es una historia que bien podría ser parte de ese libro titulado "Historia de la historia," de Carlos Fisas, donde este escritor plasma cosas que, a pesar de ser sucesos verídicos, nadie los comenta, no se les da trascendencia por ser triviales, y esta misma palabra "trivial" nace en la antigua Roma, de cuando las mujeres se ponían con sus cántaros de agua a hablar en el cruce de tres caminos, cosas cotidianas sin importancia.
ResponderBorrarEs graciosa la palabra Perricholi, y tampoco conocía su origen.
Bueno y muy interesante y claro tu prosa y tu poema.
Te mando un beso en tu frente...
Ernesto C.