Los agotes fueron una etnia marginada, acorralada por la sociedad de su tiempo, que tejieron sobre su origen y sus actos mil conjeturas, mil leyendas sin base para apoyar el disparate de sus especulaciones raciales. Fueron empujados a vivir casi a escondidas, como fieras en contra de su voluntad, solo por haber nacido en el seno de una casta diferente, como bastardos del mundo. Los agotes habitaban ambos lados de los Pirineos: los de España en la zona de Navarra y los de Francia en un lugar conocido como Rive de Gauche. La historia de ese pueblo se remonta a principios del año mil de nuestra era, que eran entonces tiempos turbulentos de cruzadas, de vikingos, de los ataques de los piratas turcos y de enfermedades como la lepra, que había aparecido a través de contactos con viajeros llegados de la India. Se cuenta que los agotes eran bien conocidos por no tener lóbulos en las orejas, y también por las piernas abiertas entre las rodillas, como los vaqueros del oeste americano; estos p...
Yo no sé si es por el ego o porque íntimamente no queremos que un amor grande que se vivió, deje de ser significativo en el alejamiento. Pareciera que algo dentro de uno, se rebela y el sentir busca auto convencerse, que el amor que tuvimos, fue importante, que dejó huella, que no amamos en vano; y que de una u otra forma, así estuviera con otra persona, se nos recuerde de manera especial.
ResponderBorrarY a veces, no es auto convencerse, a veces estamos seguros que así es. Hay amores que no se dejan olvidar., esa es la verdad. Yo pienso que es por la intensidad con que se amó, que quizá no haya sido igual a lo que dimos, pero como dimos ese amor con tanta energía sublime, plena de fortaleza, tiene que obligatoriamente, inclusive en ruinas, dejar vestigios de lo que fue nuestro amor. Y pienso que es porque la energía se siente.
Este poema nacido de tu sentimiento, es fiel reflejo del mío y que vuelco en muchos poemas míos, en mi vida misma. Si cada persona que conocemos deja sus características, con mucha más razón un amor que se vivió a plenitud. ¿Qué no se consolidó? Eso es otra cosa, hay muchos factores para que no se consolide, pero que dejó huella? ¡Dejó!.
Exquisitas letras mi querido Ernesto!
Me encantaron!
Un beso