Sentencia

Sentencia


Dame ebriedad con besos delirantes

¡Dame embriaguez con sorbos de tu aliento!

Que la inserción de labios inflamantes

incendien la pasión del firmamento


Dame tu piel con carnes arrogantes

¡Insolentes, febriles en aumento!

Para en fricción de abrazos excitantes

someterte al arrojo de mi hervento


 Tú, que eres luz candente de mi vida

¡Y eres cruz incendiaria en mi caída!

Con la flama quemante en mi hora extraña


¡Darás el beso ardiente efervescente! 

En el prado otoñal ocre y demente

¡Sentenciando el pecado de mi entraña!


Beatriz Vicentelo


 

Comentarios

  1. Bueno, tu poema, como siempre, tiene apetitos del alma y de la carne, y tiene chispas.
    Lo bello sería conocer una pasión gemela, alguien que sienta lo mismo, que lo declare y lo demuestre, que tenga para amar el corazón abierto, y que esa efervescencia sea duradera, que no decaiga con los años, que siga con el idilio por encima de las canas, y me parece que tu amor es así, uno sin cansancio para amar más allá del tiempo, más allá de la vida misma, bello y fuerte tu poema.

    Ernesto C.

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Amor Tardío

Los agotes…

Inteligencia