Soñada Realidad

 

Soñada Realidad


Descubrimos la dulce sensación

cuando bajo los árboles del huerto

con su ramaje de sombra cubierto

con suave brisa, dio su invitación

 

Fue tu boca de grana un gesto cierto

limpio y puro ofrendando su intención

¡Yo sentí el corazón latiendo abierto!

Que eras tú, mi buscada evocación

 

Sí, porque te busqué sin conocerte

te abrigué sin saber lo que abrigaba

y sin que lo supieras, te añoré

 

Y ante ese privilegio de tenerte

que la oportunidad me regalaba

te di el beso..., ¡El beso que soñé!


Beatriz Vicentelo

 

 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Inteligencia

Amor Tardío

Yo te Recuerdo