Como un regalo...

No fue bueno esperar para marcharte
no era tan necesario el sacrificio
hace tiempo pudiste evaporarte
y yo dejar atrás tanto suplicio.
 
No te sorprendas si te digo ahora
que fue una bendición la despedida
para tener las luces de otra aurora
dando a mi libertad la bienvenida.
 
No sé por qué te demoraste tanto
al irte con apuros de mi historia
haciéndome vivir en el espanto
pensando que no había escapatoria.
 
Hoy que te alejas creyendo que me hieres
que algo se muere en mí frente a tu ausencia
te comunico empiezan mis placeres
con otra amenidad sin tu presencia.
 
Con otra sensación para mi vida
total en su virtud donde señalo
la hermosa facultad de tu partida
que la tome de Dios como un regalo.
 
Ernesto Cárdenas.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Amor Tardío

Yo te Recuerdo

Inteligencia