Conquista
Conquista
Coloqué mi bandera de conquista
sobre el firme terreno de tu pecho
y curvando arco tenso a corto trecho
di caricias con flecha falangista
Esa noche… en la trocha ilusionista
mis ríos rebalsaron cauce estrecho
y una banda de cuervos al acecho
aleteaba el ansia a toda vista
¡Ah que furia de pieles asombrosa!
Hervía nuestra sangre tempestuosa
¡Con asalto a manzanos del pecado!
Con insana estampida de cien cebras
¡Asidas como nudos de culebras!
¡Explotando el infierno atrincherado!
Beatriz Vicentelo
Es un derrame de lava tu poema, un desborde de placer que toca fondo, que nos hace ver tu alma plena, tu forma de sentir, que como las fraguas sabe el contorno de la chispa y la roja extensión de la temperatura.
ResponderBorrarLe pones mucho corazón a lo que haces y por eso comunicas con pasión, dices con emotividad tus argumentos, tus sentimientos todos, sin dejar nada al azar.
Y en ti escribir parece ser una compañía en soledad, de tener algo que te ayuda a cruzar el tiempo, porque puedes hablar por medio de las letras tus íntimas inquietudes, habitar tus horas con las rimas, de sentirte más tú, más acorde con tu naturaleza.
Me sigue gustando esa manera abierta que tienes para expresarte.
Ernesto C.