Gitana
Gitana
Fueron mis ojos cual uvas en grana
que inquietos y vivaces te miraron
yo te hice un coqueteo de gitana
y piropos en flor al aire alzaron
¡Ah mis pies cual zuritas de mañana!
Con pañolón de seda te danzaron
y saltaron las palmas con tu gana
que cascabel de risas nos enlazaron
¿Yo te enamoré o tú me enamoraste?
Flirteamos igual y es lo que vale
al final, fuiste tú, quien me
enredaste
¡Ah!
Ven, deja que mi encanto regale
Te confieso que fui yo quien hizo
trampa
ya que ni bien te vi, todo hechizaste
mareada, sí rodé por la rampa
e hice de herida... ¡Porque me gustaste!
Beatriz Vicentelo
-.-
Y en realidad la mujer en esos detalles es más pícara que el hombre; tiene más manera de llegar con sus encantos llenos de gracia al alma, de tocar fibras de adentro. Las miradas femeninas delatan sus gustos cuando las acompaña una sonrisa que parece tímida, pero que como un sebo espera que pique el pez determinado, el escogido de antemano.
ResponderBorrarMuy simpático tu poema y la manera graciosa de narrarlo; tienes amplitud para darle siempre campo a la imaginación a la hora de darle cuerpo a un poema.
Ernesto C.
Este soneto tiene mucho tiempo de haberse escrito, fue cuando recién aprendía a hacer sonetos. Lo corregí porque tenía asonancias entre tercetos y cuartetos; después de corregirlo me entusiasmó y lo publiqué, pero es simple sin embargo significativo, por ser uno de mis experimentos sonetistas...
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