Orgullo y Celos
Orgullo y Celos
¡Ven a mi
acrisolado páramo del mañana!
Trae el
ígneo cristal de ámbar resplandecido
con el fuego
rasando la crátera cercana
a la copa de
un Zeus, súbito enardecido
Ven que
quiero vencer tu ironía obsidiana
¿Qué soy
yo? ¿Qué es el hombre? Solo un soplo
atrevido
sobre una
leve tierra barrosa, de artesana
pasión que
nos moldea y entre giros, lucido
No te temo,
por alas soberbias del deseo
te llevaré
con falsos a altos del fingimiento
y esa boca
que besa a otras cuando no la veo
dirá a
gritos que es mío su único sentimiento
¡Amor cuando
es amor, es quebranto o trofeo!
¡Y no una
baratija rodando con el viento!
Beatriz Vicentelo
Siempre me quedo pensando en tu manera de hacer poesías, por esa forma de no rebajar el tema ni el léxico, de siempre mantener el vocablo culto sin desmayar, sin rebajar lo que escribes. La historia de la poesía hispana viene desde el mismo siglo XI, y la han desarrollado las personas como tú, que no se conforman con el lenguaje común, con las palabras trilladas de los que son afines a solo escribir lo habitual, lo que repiten otros cayendo en lo trivial.
ResponderBorrarTus poemas son distintos porque buscan alturas.
Ernesto C.