Tocan mi Puerta

 Tocan mi Puerta

 

Que hay un madero ordinario entumecido

con un clavo oxidado ante mi puerta

llave de incertidumbre cuelga cierta

con un gimo impotente refundido

 

Afuera infiel silencio disuadido

por la noche que atisba muy despierta

espera con asaz paciencia abierta

si corro pasador,  si abrir decido

 

¡Ah madero! Ya tanto te has mostrado

que te puedo tallar de lado a lado

¡Eres mi postrer lecho, ruin sin luz!

 

¡Aquel heraldo negro de Vallejo!

Donde se podrirá este pellejo

¡Con tu clavo asesino de Jesús!

 

.......................................

 

Beatriz Vicentelo

 


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Amor Tardío

Yo te Recuerdo

Inteligencia