Tocan mi Puerta
Tocan mi Puerta
Que hay un madero ordinario
entumecido
con un clavo oxidado ante mi puerta
llave de incertidumbre cuelga cierta
con un gimo impotente refundido
Afuera infiel silencio disuadido
por la noche que atisba muy despierta
espera con asaz paciencia abierta
si corro pasador, si abrir decido
¡Ah madero! Ya tanto te has mostrado
que te puedo tallar de lado a lado
¡Eres mi postrer lecho, ruin sin luz!
¡Aquel heraldo negro de Vallejo!
Donde se podrirá este pellejo
¡Con tu clavo asesino de Jesús!
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Beatriz Vicentelo
Me encanta este poema que dice mucho de tu imaginación, de tu ya depurada manera para hacer poesía verdadera, de no estar en el grupo de los pequeños, de los que nunca saldrán de mediocres intentos de plasmar unos versos sin esencia.
ResponderBorrarEste poema a mi entender, salta por su tema y por su forma, por su manera de darle exposición a la idea, tiene contenido, y cuando una obra tiene cualidades de pensamiento, salta por encima de las demás, porque hay implicacion de forma y de fondo, y esto es lo que se llama literatura con mayúsculas.
Te felicito, me ha gustado el manejo de la rima y del espíritu de la letra.
Ernesto C.