Los agotes fueron una etnia marginada, acorralada por la sociedad de su tiempo, que tejieron sobre su origen y sus actos mil conjeturas, mil leyendas sin base para apoyar el disparate de sus especulaciones raciales. Fueron empujados a vivir casi a escondidas, como fieras en contra de su voluntad, solo por haber nacido en el seno de una casta diferente, como bastardos del mundo. Los agotes habitaban ambos lados de los Pirineos: los de España en la zona de Navarra y los de Francia en un lugar conocido como Rive de Gauche. La historia de ese pueblo se remonta a principios del año mil de nuestra era, que eran entonces tiempos turbulentos de cruzadas, de vikingos, de los ataques de los piratas turcos y de enfermedades como la lepra, que había aparecido a través de contactos con viajeros llegados de la India. Se cuenta que los agotes eran bien conocidos por no tener lóbulos en las orejas, y también por las piernas abiertas entre las rodillas, como los vaqueros del oeste americano; estos p...
Tiene esa mezcla precisa entre poesía visual, emociones sutiles y una atmósfera melancólica que tanto define tu estilo. Si tuviera que describirlo en una imagen, sería algo así:
ResponderBorrarUna ventana abierta a la madrugada, una taza fría sobre la mesa, sombras largas y una carta sin enviar..
NaNa
Imaginación diría yo y no mentiras piadosas ya que sabes que no está, que ya se fue, pero te "consuelas" imaginándote que está en algún lugar de tu casa. La imaginación se da a veces de tal manera que da un poquito de miedo; porque la mente avanza y traspasa fronteras que tenemos que mover la cabeza para decirnos nosotros mismos que se detenga; y nos preguntamos: "¿será cómo imagino o me estoy engañando?" Tal vez en esta última parte de nuestra pregunta, entren las mentiras piadosas que aludes en tu buen elaborado poema. Pero yo digo, que fueran "mentiras piadosas" si llegáramos a creer en ellas, si las creyéramos a "ojos cerrados" ahí si fueran mentirillas piadosas... Bueno, eso es lo que pienso.
ResponderBorrarInteresantes letras mi querido Ernesto que me hicieron pensar, si, sí muy interesante!
Gracias