Inteligencia
Inteligencia Del valle a la montaña, del bardo a los cantares de los ojos al alma, de invierno a primavera un torrente aromado de amor con azahares nos abraza al nacer, digna terrestre esfera Sin conocer su nombre, percibimos su esencia en una mujer madre amorosa, abnegada y el torrente de dicha magna..., ¡Ilimitada! nos cubre con su linfa jamás interesada Y por él vino un Dios a salvarnos deste mundo Un mundo donde creció, infante ora necio quien con…, ¡Su propio barro macilla su odio inmundo! ¿Qué ansía aquel empeño? ¡Poder! ¡Publicidad! ¿A costa del repudio, asqueo, del desprecio? ¡Qué inteligencia triste de estulta facultad! Beatriz Vicentelo
Siempre habrán correcciones porque aprendemos mientras vivimos; y suele ocurrir como en todo aprendizaje, equivocaciones. Y estoy de acuerdo que difícilmente hay regresiones, porque el tiempo es distinto, porque la situación o circunstancia es diferente. "Un minuto antes o un segundo después no es la hora, la hora es la hora" decía Napoleón, que bien puede aplicarse a lo que estamos escribiendo El momento de un amor es el segundo después del minuto exacto, decía el Marqués de Sade, significando en otras palabras, la precisión de un momento, PRECISION DE UN MOMENTO, de un instante, no hay ningún antes, ni ningún después, así queramos adelantar o retroceder el reloj de los hechos por la intensidad que se da en "ese" momento. Acá ya no hay tiempo pasado ni futuro, aquí ya se está hablando de la fuerza de SENTIR que fuera de su momento, jamás es igual. Así que hablar de corazones, del mal que se hace, así como del recuerdo vienen a ser, solo figuraciones. Y sabemos que se entabla perfectamente figuraciones en los supuestos. En suma, al devenir del término de supuestos se convierte en algo sin justificación ni sustento, en otras palabras en, un nada. No hay regresiones simplemente porque se acabó, porque ya no existe nada de nada; si quedara un vestigio, un ápice de él, podría quizá haber una regresión.
ResponderBorrar¡Interesante tu poema ! Y desde luego que me gustó analizarlo!
Un abrazo