Las grayas… mitología griega.
Nacieron viejas con cabellos grises sin las pupilas por donde atisbar sin una tierra, sin tener países porque sus cunas fueron siempre el mar. Hijas deformes de remotos dioses soledades espantosas de otra era sin un contacto, sin saber de roces atadas a ignorar lo que hay afuera Eran las Grayas en los estertores difusos de una historia legendaria tres almas tristes que entre los horrores vivieron sin saber de una plegaria. Las tres y un ojo para verlo todo para rimar un solo pensamiento las tres forma ndo un ente como un modo que obligaba al ritual de un aislamiento. Poco se sabe de este espanto antiguo de tres seres grotescos con un ojo de un habitar en un estrato exiguo sin saber de una risa ni un sonrojo. De estar unidas por eternas rutas que mezclan lo fatal de sus caminos de ser tres almas en aquellas grutas atrapadas por siempre en sus destinos. Ernesto Cárdenas.
Siempre habrán correcciones porque aprendemos mientras vivimos; y suele ocurrir como en todo aprendizaje, equivocaciones. Y estoy de acuerdo que difícilmente hay regresiones, porque el tiempo es distinto, porque la situación o circunstancia es diferente. "Un minuto antes o un segundo después no es la hora, la hora es la hora" decía Napoleón, que bien puede aplicarse a lo que estamos escribiendo El momento de un amor es el segundo después del minuto exacto, decía el Marqués de Sade, significando en otras palabras, la precisión de un momento, PRECISION DE UN MOMENTO, de un instante, no hay ningún antes, ni ningún después, así queramos adelantar o retroceder el reloj de los hechos por la intensidad que se da en "ese" momento. Acá ya no hay tiempo pasado ni futuro, aquí ya se está hablando de la fuerza de SENTIR que fuera de su momento, jamás es igual. Así que hablar de corazones, del mal que se hace, así como del recuerdo vienen a ser, solo figuraciones. Y sabemos que se entabla perfectamente figuraciones en los supuestos. En suma, al devenir del término de supuestos se convierte en algo sin justificación ni sustento, en otras palabras en, un nada. No hay regresiones simplemente porque se acabó, porque ya no existe nada de nada; si quedara un vestigio, un ápice de él, podría quizá haber una regresión.
ResponderBorrar¡Interesante tu poema ! Y desde luego que me gustó analizarlo!
Un abrazo