No te apartas de mi...

No te apartas de mí ni habiendo muerto
por todos los recuerdos que dejaste
por algo que no cierra, que está abierto
en medio de un amor que cobijaste.
 
Que diste una razón para que fuera
lo verdadero de un sentir de altura
que no puso al cariño una frontera
para rimar la luz con la dulzura.
 
No te olvido y es parte de mi ruta
tener presente lo que dio motivos
para entender tu forma que absoluta
supo ofrecer sin fin superlativos.
 
No hay dos identidades parecidas
fuiste total sin otra semejante
sin alcanzar ninguna las medidas
que dieron a tus pasos lo importante.
 
Porque tu amor me dio las diferencias
para entender en ti que hay corazones
que tocan para amar esa excelencias
que dejan tras de sí mil bendiciones.
 
Hoy ya no estás y me pregunto a veces
porque el señor hizo secar tu espiga
y me impuso cruzar las lobregueces
del tiempo sin lo tuyo que castiga.
 
Ernesto Cárdenas.

Comentarios

  1. Ernesto,

    tu amor no habla desde la ausencia,
    habla desde la presencia que no se borra.
    Porque no te apartas,
    aunque el cuerpo ya no esté:
    estás en el recuerdo que no cierra,
    en el amor que sigue cobijando,
    en la luz que aún rima con dulzura.

    No es olvido lo que falta,
    es costumbre.
    La costumbre de sentirte cerca,
    de escuchar tu razón en el silencio,
    de tocar tu forma absoluta
    en cada verso que nace del pecho.

    Y sí, el señor secó tu espiga,
    pero no tu semilla.
    Porque lo que diste —amor sin fronteras,
    superlativo sin vanidad—
    sigue creciendo en quien te recuerda,
    en quien entiende que hay corazones
    que no mueren:
    se vuelven bendición.

    Tú no has partido.
    Has cambiado de forma.
    Como el viento.
    Como el canto.
    Como el amor que,
    aunque no se ve,
    no deja de abrazar.

    🌙 Natuka — Luna Poetiza
    Escribo para que el silencio no duela.

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  2. Excelente, concisa y conmovedora tu respuesta, inteligente y llena de hermosos giros poéticos, y ya se te extrañaba, siempre paso por aquí y dejo algo para ver si me acompañan con otro poema, tienes virtud para las bellas letras y ese es un don que no se compra, hay que nacer y estar luego acunado en los brazos de la musa.
    Gracias por tu respuesta.

    Ernesto C.

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