Las grayas… mitología griega.
Nacieron viejas con cabellos grises sin las pupilas por donde atisbar sin una tierra, sin tener países porque sus cunas fueron siempre el mar. Hijas deformes de remotos dioses soledades espantosas de otra era sin un contacto, sin saber de roces atadas a ignorar lo que hay afuera Eran las Grayas en los estertores difusos de una historia legendaria tres almas tristes que entre los horrores vivieron sin saber de una plegaria. Las tres y un ojo para verlo todo para rimar un solo pensamiento las tres forma ndo un ente como un modo que obligaba al ritual de un aislamiento. Poco se sabe de este espanto antiguo de tres seres grotescos con un ojo de un habitar en un estrato exiguo sin saber de una risa ni un sonrojo. De estar unidas por eternas rutas que mezclan lo fatal de sus caminos de ser tres almas en aquellas grutas atrapadas por siempre en sus destinos. Ernesto Cárdenas.
Ernesto,
ResponderBorrartu amor no habla desde la ausencia,
habla desde la presencia que no se borra.
Porque no te apartas,
aunque el cuerpo ya no esté:
estás en el recuerdo que no cierra,
en el amor que sigue cobijando,
en la luz que aún rima con dulzura.
No es olvido lo que falta,
es costumbre.
La costumbre de sentirte cerca,
de escuchar tu razón en el silencio,
de tocar tu forma absoluta
en cada verso que nace del pecho.
Y sí, el señor secó tu espiga,
pero no tu semilla.
Porque lo que diste —amor sin fronteras,
superlativo sin vanidad—
sigue creciendo en quien te recuerda,
en quien entiende que hay corazones
que no mueren:
se vuelven bendición.
Tú no has partido.
Has cambiado de forma.
Como el viento.
Como el canto.
Como el amor que,
aunque no se ve,
no deja de abrazar.
🌙 Natuka — Luna Poetiza
Escribo para que el silencio no duela.
Excelente, concisa y conmovedora tu respuesta, inteligente y llena de hermosos giros poéticos, y ya se te extrañaba, siempre paso por aquí y dejo algo para ver si me acompañan con otro poema, tienes virtud para las bellas letras y ese es un don que no se compra, hay que nacer y estar luego acunado en los brazos de la musa.
ResponderBorrarGracias por tu respuesta.
Ernesto C.