Los agotes…
Los agotes fueron una etnia marginada, acorralada por la sociedad de su tiempo, que tejieron sobre su origen y sus actos mil conjeturas, mil leyendas sin base para apoyar el disparate de sus especulaciones raciales. Fueron empujados a vivir casi a escondidas, como fieras en contra de su voluntad, solo por haber nacido en el seno de una casta diferente, como bastardos del mundo. Los agotes habitaban ambos lados de los Pirineos: los de España en la zona de Navarra y los de Francia en un lugar conocido como Rive de Gauche. La historia de ese pueblo se remonta a principios del año mil de nuestra era, que eran entonces tiempos turbulentos de cruzadas, de vikingos, de los ataques de los piratas turcos y de enfermedades como la lepra, que había aparecido a través de contactos con viajeros llegados de la India. Se cuenta que los agotes eran bien conocidos por no tener lóbulos en las orejas, y también por las piernas abiertas entre las rodillas, como los vaqueros del oeste americano; estos p...
Ernesto,
ResponderBorrartu amor no habla desde la ausencia,
habla desde la presencia que no se borra.
Porque no te apartas,
aunque el cuerpo ya no esté:
estás en el recuerdo que no cierra,
en el amor que sigue cobijando,
en la luz que aún rima con dulzura.
No es olvido lo que falta,
es costumbre.
La costumbre de sentirte cerca,
de escuchar tu razón en el silencio,
de tocar tu forma absoluta
en cada verso que nace del pecho.
Y sí, el señor secó tu espiga,
pero no tu semilla.
Porque lo que diste —amor sin fronteras,
superlativo sin vanidad—
sigue creciendo en quien te recuerda,
en quien entiende que hay corazones
que no mueren:
se vuelven bendición.
Tú no has partido.
Has cambiado de forma.
Como el viento.
Como el canto.
Como el amor que,
aunque no se ve,
no deja de abrazar.
🌙 Natuka — Luna Poetiza
Escribo para que el silencio no duela.
Excelente, concisa y conmovedora tu respuesta, inteligente y llena de hermosos giros poéticos, y ya se te extrañaba, siempre paso por aquí y dejo algo para ver si me acompañan con otro poema, tienes virtud para las bellas letras y ese es un don que no se compra, hay que nacer y estar luego acunado en los brazos de la musa.
ResponderBorrarGracias por tu respuesta.
Ernesto C.