Inteligencia
Inteligencia Del valle a la montaña, del bardo a los cantares de los ojos al alma, de invierno a primavera un torrente aromado de amor con azahares nos abraza al nacer, digna terrestre esfera Sin conocer su nombre, percibimos su esencia en una mujer madre amorosa, abnegada y el torrente de dicha magna..., ¡Ilimitada! nos cubre con su linfa jamás interesada Y por él vino un Dios a salvarnos deste mundo Un mundo donde creció, infante ora necio quien con…, ¡Su propio barro macilla su odio inmundo! ¿Qué ansía aquel empeño? ¡Poder! ¡Publicidad! ¿A costa del repudio, asqueo, del desprecio? ¡Qué inteligencia triste de estulta facultad! Beatriz Vicentelo
Y les diré que prefiero
ResponderBorrarlas páginas al bullicio
donde me es un sacrificio
compartir lo que no quiero
ese andar el insincero
absurdo del alma obceca
cuando persigo la meca
perfecta y dimensional
de otro cosmos que ideal
me ofrece una biblioteca.
Ciertamente ante el bullicio del entorno y/o ante una conversación sosa nada productiva, mil veces mejor es leer. Y la lectura, quien ha hecho un hábito de ella, es aparte de entretenida porque nos traslada a otro mundo cuando es novela, nos instruye y culturiza en el caso de ser enciclopedias de conocimientos. Viene a ser una higiene mental tan igual a la higiene personal diario que también es un hábito.
La lectura deleita, fascina, te cambia el espíritu además de enriquecerte con su idioma, semántica y conocimientos. Y al leer, se te graba la buena gramática, difícilmente aquel que lee tiene errores gramaticales, bueno todo ello tiene que ver con la semántica de una u otra forma; ya que aprendes también a escribir bien en el sentido de redactar con coherencia, teniendo en cuenta los signos gramaticales.
¡Genial, un valioso poema que aplaudo y que bien puede incentivar a regresar a la lectura que en estos tiempos por la tecnología se ha perdido mucho!