Amor Tardío
Amor Tardío He tocado tus manos, como pétalo en rosa ¡Ah caricia sedeña, dulzura que me riega! Nido tierno de hierbas, alas de mariposa esplendidez radiante, frescura que me ciega La luz de encantamiento palpita presurosa y aroma de glicinas en mi viento se mece con silampa en rocío por el cristal que endiosa audacias del amor que vibración remece ¡No, no cierres la ruta que llevan a tus manos! No me niegues placeres normales, tan humanos que aún están mis copas colmadas de ambrosía ¡Dame un caballo alado con purpurina al pelo! Un vestido de encajes con holanes del cielo que ansío revivir… ¡La ilusión que tenía! Beatriz Vicentelo
Y les diré que prefiero
ResponderBorrarlas páginas al bullicio
donde me es un sacrificio
compartir lo que no quiero
ese andar el insincero
absurdo del alma obceca
cuando persigo la meca
perfecta y dimensional
de otro cosmos que ideal
me ofrece una biblioteca.
Ciertamente ante el bullicio del entorno y/o ante una conversación sosa nada productiva, mil veces mejor es leer. Y la lectura, quien ha hecho un hábito de ella, es aparte de entretenida porque nos traslada a otro mundo cuando es novela, nos instruye y culturiza en el caso de ser enciclopedias de conocimientos. Viene a ser una higiene mental tan igual a la higiene personal diario que también es un hábito.
La lectura deleita, fascina, te cambia el espíritu además de enriquecerte con su idioma, semántica y conocimientos. Y al leer, se te graba la buena gramática, difícilmente aquel que lee tiene errores gramaticales, bueno todo ello tiene que ver con la semántica de una u otra forma; ya que aprendes también a escribir bien en el sentido de redactar con coherencia, teniendo en cuenta los signos gramaticales.
¡Genial, un valioso poema que aplaudo y que bien puede incentivar a regresar a la lectura que en estos tiempos por la tecnología se ha perdido mucho!