Amor Tardío
Amor Tardío He tocado tus manos, como pétalo en rosa ¡Ah caricia sedeña, dulzura que me riega! Nido tierno de hierbas, alas de mariposa esplendidez radiante, frescura que me ciega La luz de encantamiento palpita presurosa y aroma de glicinas en mi viento se mece con silampa en rocío por el cristal que endiosa audacias del amor que vibración remece ¡No, no cierres la ruta que llevan a tus manos! No me niegues placeres normales, tan humanos que aún están mis copas colmadas de ambrosía ¡Dame un caballo alado con purpurina al pelo! Un vestido de encajes con holanes del cielo que ansío revivir… ¡La ilusión que tenía! Beatriz Vicentelo
Y a los toros hay que verlos de lejitos nomás.
ResponderBorrarSí, muy cierto lo que has escrito en tu admirable soneto!
Toda la vida crecemos y avanzamos aprendiendo, con caídas y levantadas y cuando ya aprendemos a pisar fuerte, conociendo los baches del sendero, dominando, controlando todos los vientos fuertes de la vida, justo ahí, ya morimos. ¡Ah qué vida para loca!
Por eso, a las personas muy mayores en las iglesias, los llaman ANCIANOS DE LA IGLESIA y son aquellos que en pocas palabras dan tremendo mensaje en un sermón inusual; dado que por sus gastados huesos, no pueden sostenerse mucho tiempo tiempo de pie.
Grandioso tu soneto mi querido amigo!
Ya publico un poema que subí a Labradores, antes tomaré desayuno...
Un beso y mis aplausos porque ya estás escribiendo en SONETOS!! Me da inmenso gusto que vayas variando de estilo.