Cerré mi puerta…

Cerré mi puerta por dejarla afuera
le di un jalón de oreja a mi entusiasmo
y así rompí de plano esa manera
antigua que sentirla hasta el espasmo.
 
Fue fácil desatar oscuros lazos
dejarla sin respuesta en el camino
y desechar lo frío de sus brazos
que hicieron de mi ser un torbellino.

Nada más natural que verla lejos
en mi intensión total resolutoria
borrarla del cristal de mis espejos
y arrancar ese ayer de mi memoria.

Por otros cauces y por otras luces
tras la emoción que esculpe otra sonrisa
sin cargar otra vez pesadas cruces
con la fe natural que se precisa.
 
Cerré mi puerta para rechazarle 
en locura tal vez o estando cuerdo
cerré la puerta para poder darle
un puntapié con rabia a su recuerdo.
 
Ernesto Cárdenas.

Comentarios

  1. Una decisión tomada con fuerza, la rabia de amar se siente, el eolio del cariño da vueltas y ante ese torbellino que gira y gira, al parecer el protagonista está perdiendo la cabeza; y antes de perderla ya que continuará haciendo recordar aún cercenada, acaso el cerrar la puerta dejándola afuera, sea la decisión más acertada.

    Personalmente no lo creo, porque se percibe INTENSION de amor!!

    Grandioso mi querido Ernesto!!
    Me encantó... ese final es furibundo, no se sabe qué hacer con el tormentoso recuerdo!!
    Espectacular!!

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Amor Tardío

Los agotes…

Inteligencia