Las grayas… mitología griega.
Nacieron viejas con cabellos grises sin las pupilas por donde atisbar sin una tierra, sin tener países porque sus cunas fueron siempre el mar. Hijas deformes de remotos dioses soledades espantosas de otra era sin un contacto, sin saber de roces atadas a ignorar lo que hay afuera Eran las Grayas en los estertores difusos de una historia legendaria tres almas tristes que entre los horrores vivieron sin saber de una plegaria. Las tres y un ojo para verlo todo para rimar un solo pensamiento las tres forma ndo un ente como un modo que obligaba al ritual de un aislamiento. Poco se sabe de este espanto antiguo de tres seres grotescos con un ojo de un habitar en un estrato exiguo sin saber de una risa ni un sonrojo. De estar unidas por eternas rutas que mezclan lo fatal de sus caminos de ser tres almas en aquellas grutas atrapadas por siempre en sus destinos. Ernesto Cárdenas.
La última estrofa complementa excelentemente el poema. Un poema que nos deja pensando y comparándolo con el amor que sentimos. Aunque vemos que antiguamente por jeroglíficos y aún en la actualidad, al menos en las sierras peruanas, se da un amor medio salvaje, en el sentido que a "más me pegas, más te quiero" Yo creo que con la civilización, así como muchas cosas cambiaron, cambió también la forma de amar.
ResponderBorrarLo que publicas mi querido amigo, siempre me deja pensando, pues me haces comparar lo que escribes con lo que siento; y he ahí el encanto que subyuga de tus letras. Y estas letras las encuentro sumamente románticas, delirantes, encantadoras... Dicen que cuando el poeta escribe, sueña. Pues me haces soñar contigo mi querido Ernesto!
Muchísimas gracias, precioso poema!