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Madre Tierra

 Madre Tierra Soy la madre gestante que saluda con trino de ave al alba en su candor abnegada simiente fiel que exuda la savia inteligente del amor. Sencilla soberana que coluda meandros con el río encantador ¡Diosa que, en cordilleras transmuda! Cóndor y trueno en vuelo arrollador ¡Y mando yo que aguas se rebalsen! Que todo campo en flor ¡Verdes se alcen! Y así talen mis troncos con violencia o que me contaminen mi amplio mar continuará porfiada mi presencia ¡Con la benignidad de siempre dar! ¡Soy..., sostén de tu andar! ¡Soy, quién oyó tu llanto de criatura! ¡Y soy...,, quien estará en tu sepultura! Beatriz Vicentelo

Guitarra Añeja

Guitarra Añeja  Las viejas notas vibran todavía dulzura su soledad trepida con voz reminiscente y ensordecedor toque de cuerda penitente invoca un Padrenuestro, ceñido a sepultura   Oleaje de agobios rebasan sin premura visceral sentimiento, deplorado y demente gime ante imposibles   ¡Insurrecto, impotente! Su rosario de llantos, con lutos de amargura   ¡Ah fiel guitarra añeja, de convivencia extraña! Refinado madero de fresno en curva amiga ¡Primorosa lucías en tus horas de bohemia!   Hoy enmudecido arpegio cala hiriendo mi entraña y la hiere clamando con luctuosa fatiga su tundete de añoro,  ¡Con gritos de blasfemia!   Beatriz Vicentelo

Capulí de mi Fuente

Capulí de mi Fuente   Capulí de mi fuente, rebrote de verano esta noche de enigma, de evocación fluyente ya llega el alevilla que acaricia mi fuente con su ninfa despierta, con su seda de gusano   Reverbera en mis aguas el ensueño gitano con silencio de espumas,  rodando por mi frente ya se expanden tus ojos  con cante parnasiano enarbolando el alma su crisol transparente   ¡Ah!  Zíngaro varón, llegas a mi floresta con romance de rosas en viento abaniquero alzándose contigo la vaporosa cresta    de miles de mariposas con espejos de fiesta en un bajel dorado , con flores de romero encintando en las pieles,  tu aroma aventurero Beatriz Vicentelo   ------------  

Dulce Evocación

  Dulce Evocación   Cuando te pienso en dulce evocación recuerdo el interior de los celajes ¡Grandiosa sementera entre virajes! Que a flor de aroma arroba la ilusión Y en imaginación, beso tus labios me cobijo en tus brazos presionando mi pecho enamorado, exudando el alma su rendida excitación   Luego al sentir, el pálpito en mis sienes   un río brioso, ávido de ensueños corre por mis arterias tras tus sueños ¡Zigzaguea el cristal de la emoción! Y resalta tu brillo en horizontes que en quebrada y meandro persistente cae como cascada por mi frente ¡Ah... desequilibrando mi razón! Beatriz Vicentelo

A las Cinco Horas de la Tarde

 A las Cinco Horas de la Tarde "Islero" Alza el clarín, timbal: ¡polvo, sudor, almagre! La arena se prepara con vuelos de capote. ¡Cinco horas resoplando revuelcos de derrote! Ya las campanas tañen... ¡Cinco horas de vinagre! Se sombrea la tarde con horas espectrales. ¡Con cinco horas aciagas, sesgando piedra y monte! Marca el crespón oscuro portales de horizonte, ¡con gaoneras, verónicas, farol y delantales! El muletazo, en vuelcos, con destreza agitada, arponea colores con banderilleada. ¡Frenéticos aplausos en las gradas del coro! Y molinete en polvo, con sangre de inmodestia. ¡Gira su corneada con sorpresa de bestia! ¡Y el torero sin horas!... ¡Las cinco para el toro! Beatriz Vicentelo

Calendario sin Tiempo

Calendario sin Tiempo Regresé calendarios ojeando recuerdos que en canales del tiempo descansaban dormidos dóciles despertaron  cual si hubieran acuerdos el de nunca olvidarnos en años transcurridos.  La dulzura de instantes acarició jacintos su nombre nuevamente besó mi pensamiento y se abrieron senderos con sus caballos pintos que a tropel levantaron polvo de sentimiento Y sentí cabalgata veloz de luminancia que con intrepidez traspasaba la distancia sin cinchos ni relinchos, sin norte ni lumbrera  Estrujé el calendario con ansiedad compulsa y cerrando ventanas en soledad convulsa disfruté de tus besos, sin que nadie me viera Beatriz Vicentelo -.-

Sobre la bondad del corazón. Prosa.

Hay almas que son afables, indicios de algo en sus actos, en sus naturalezas que les da estatura, que les da la virtud de ser benevolentes, que las aparta de lo común, de lo ordinario para entrar en ese espacio de la cordialidad que es un don, como una lógica del entendimiento a todas las criaturas por principios, por abnegaciones, por sensibilidades, por cuestiones espirituales que en la distancia solo son entendidas, solo son comprendidas luego de pasado el tiempo, después de un sacrificio personal que dejó un recuerdo en la memoria, en la reminiscencia colectiva de los pueblos, que necesitan un lapso, un decurso para observar la historia, para abarcar en toda su dimensión la marcha de los hombres por el mundo. Hablo de personas que no son indiferentes a las penas, a los dolores ajenos, hablo de conciencias claras, de manos extendidas para ofrecer una ayuda, una solidaridad por voluntad sincera que no espera recompensas, hablo de la generosidad que se practica como un dogma, y por ot...

Jamás se Podrá....

Jamás se Podrá...   Puede el tiempo mostrar con feroz algarada su alfanje de furor como cruento castigo trizar las perspectivas con penar del hostigo y postrar con quebranto su crueldad despiadada   Sí, puede dar la vida su hora desesperada que en polvo de salmueras reviste el enemigo esperando lancemos súplicas de mendigo o se maldiga y niegue, la suerte permutada   Claro que puede dar mendrugos de pitanza  despojar pertenencias quedando sin abrigo hundir en cenagal sementeras de trigo mas jamás logrará... ¡Se pierda la esperanza!   Beatriz Vicentelo  

Envejeciendo vamos...

Envejeciendo vamos y aquí estamos con el amor de ayer, con el empeño exacto frente al tiempo donde atamos el rumbo de los dos a un solo sueño.   A un equilibrio sin perder el paso cerrando a los de afuera nuestros planes con buenas vibras y sin un retraso para sembrar con risas tulipanes.   Los años pasan y seguimos juntos soltando riendas a un delirio cierto donde conscientes de nuestros asuntos somos dos barcas hacia un mismo puerto.   Por el motivo de entender que unidos nada nos rompe este sentir de altura este cariño donde los latidos suben del alma la temperatura.   Envejeciendo vamos sin temores al tiempo que presagia la partida cuando la parca borre los colores para empezar a amar en la otra vida.   Ernesto Cárdenas.

Tocan mi Puerta

 Tocan mi Puerta   Que hay un madero ordinario entumecido con un clavo oxidado ante mi puerta llave de incertidumbre cuelga cierta con un gimo impotente refundido   Afuera infiel silencio disuadido por la noche que atisba muy despierta espera con asaz paciencia abierta si corro pasador,  si abrir decido   ¡Ah madero! Ya tanto te has mostrado que te puedo tallar de lado a lado ¡Eres mi postrer lecho, ruin sin luz!   ¡Aquel heraldo negro de Vallejo! Donde se podrirá este pellejo ¡Con tu clavo asesino de Jesús!   .......................................   Beatriz Vicentelo  

Sueños de Luna

  Sueños de Luna   Quiero alcanzar luna de tu cielo retozar en su espuma de nata tallar tu dormir en terciopelo el latir de un sueño de plata con mi nombre adosado a tu anhelo   Quiero las horas de tu desvelo y con su luz de blanca fogata recorrer tu piel cual arroyuelo con la mimosidad de una gata encendiendo fervor de tu enmielo   Y quiero ser, imán de tu anzuelo en alborado mar,  tu pirata ¡Espadachina de arrojo y vuelo! Para al apresarme tu ansia innata ¡Ser la fiel prisionera de tu celo! Beatriz Vicentelo  

El tiempo te disipa…

El tiempo te disipa, va extinguiendo tu vida sin variar el escenario nada vale el esfuerzo de un remiendo tras el paso fatal del calendario. Que es la medida para tomar notas de aquello que transcurre como un río cuando en tus pasos la existencia agotas y pasas de la luz a lo sombrío.   Todo es normal, un viejo reglamento estatutos de arriba flagelantes la rúbrica final de un testamento que tienen que cumplir los caminantes.   El reloj te recuerda que algo pasa en el silencio exacto de las horas algo que sin notarlo te rebasa y apagará el color de tus auroras.   El tiempo es un periodo, es un suceso que borrara un buen día tu latido un rito que se cumple, es un proceso para marchar como otros al olvido.   Ernesto Cárdenas.

Cuando las Palabras Sobran

  Cuando las Palabras  Sobran   Supe amarte de solo una manera con dulzura que entraña el fiel encanto con un empeño casi sacrosanto igual con celos, aunque no quisiera   Disimulé inquietud como pudiera mas bullía en mi sangre "algo" de espanto Algo había..., con cierto   desencanto era un "algo" al final de amante vera   Sin poder, una noche, contenerme te seguí   por oscuros floreales ¡Llovía cual presagio de mi angustia!   Y no me equivoqué, bajo nogales a ella besabas. Otro día al verme callé y amor en rosa, rodó mustia   “¿Por qué tu flor enmustia?” Preguntaste, subiendo por la cuesta Igual callé, no di ni una respuesta   Beatriz Vicentelo

Soneto enumerativo...

Soneto en el que el sentido, la idea se gradúa de forma ascendente hasta el segundo y final terceto, donde la consecuencia se reduce al último verso, y en él se explica que se quiso decir desde un principio.   Si tienes un amor pleno y entero lleno de fe para seguir la ruta si navega completo en la absoluta manera de ser luz, ser hechicero,   sin otra realidad que el milagrero apremio de soñar que nos transmuta que nunca martiriza, que no enluta que sabe comprender, ser compañero,   sin sombras, sin malévolas acciones sin otra amenidad que el infinito para amar aunque llegue hasta el delito,   hasta elevar al cielo las pasiones no dejes que se marche como un potro, pues si lo deja ir...no vendrá otro.   Ernesto Cárdenas.

El Buen Conversador

  El Buen Conversador   Dos luceros conversaban entre luces de luna la blanca Selene, con somnolencias observaba uno contaba pesares, otro escuchar procura y cuando oyente hablaba, el otro volvía a la carga   Era ingrata conversación, donde solo uno hablaba un monólogo con llanto, lastimas   y amarguras y cuando el otro, cambiar de tema se pronunciaba inmediatamente era interrumpido con premuras   Así pasaron horas hasta llegar madrugada el que escuchaba,   ni por un instante se quejó y al darse la despedida por el alba obligada   la estrechez de mano, entre francas sonrisas se dio Y fue luna preguntada: ¿quién mejor conversaba? Sabia dama, claro manifestó: Aquél que escuchó Beatriz Vicentelo  

La prosopografía…

La prosopografía es una palabra compuesta de origen griego que significa descripción, para una persona o para un animal, y es en realidad como una pintura viva, algo real, una especificación corporal que ya se usaba desde los tiempos clásicos. El mismo Cervantes nos da un ejemplo de prosopografía en sus novelas ejemplares cuando nos da una reseña de él mismo: “Este que veis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva, aunque bien proporcionada; las barbas de plata, que no ha veinte años que fueron de oro, los bigotes grandes, la boca pequeña, los dientes ni menudos ni crecidos, porque no tiene sino seis, y ésos mal acondicionados y peor puestos, porque no tienen correspondencia los unos con los otros; el cuerpo entre dos extremos, ni grande, ni pequeño, la color viva, antes blanca que morena, algo cargado de espaldas, y no muy ligero de pies. Este digo, que es el rostro del autor de La Galatea y de Don Quijote de la Mancha...

Vive la Vida

Vive la Vida   Es la vida, grandeza de tu imperio es la flor encendida de tu fuego el salto en llamarada sobre el ego antes que tu hora llegue al cementerio   Perfuma tu candil con sahumerio la flama tenaz ¡Húndela en tu riego! Que el campo de la siembra, no es un ruego ni una orden… es destino en su misterio   ¡Despierta!  Que el evento de esta vida es solo un soplo en fiesta enfebrecida con el brindis del dolo en su mixtura   ¡Escáncialo!  Saldrá en su asentamiento que todo lo vivido es un momento con la perpetuidad en sepultura -.-      

Traté...

    Traté escapar con prisa de aquel lazo para apagar los leños de su hoguera y sin saber caí en la enredadera profunda de su arrullo y de su abrazo.   Traté de descubrir una salida distinta que esquivara aquel encuentro y penetró como un fantasma dentro lo suyo removiéndome la vida.   Traté en mi desvarío de borrarla alejar su caricia que provoca para lograr al fin no recordarla   Traté de no escuchar lo que la invoca para intentar de nuevo soslayarla y me venció la fresa de su boca.   Ernesto Cárdenas.

La cebra…

Alguna raza equina legendaria te parió en otras eras ya lejanas como una fantasía imaginaria de un portento expulsado en las arcanas, rarezas de un celeste dibujante donde el tiempo varió, torció la forma por las agrestes zonas del mutante donde la evolución juega y transforma, trazando algún caballo diferente rocinante de mágica porfía tal vez por un genético accidente oscuro de una extraña biología. siguiendo misteriosas decisiones que alteran en su afán los objetivos mecánico taller de innovaciones donde fraguan los cambios sus motivos, para que hermosa con tu traje a rayas de eterna aventurera de los llanos libre seas total por donde vayas trotando por los campos africanos.   Ernesto Cárdenas.

Serventesios de rima doble...

Nota... La rima doble, o retrógrada como también se le llama, es porque están al principio y al final de cada verso, te las marco en colores... Tengo por ella el natural afecto   nacido de un fervor y de un empeño sostengo esta verdad en el dialecto cosido en mis delirios como un sueño.   Una grata razón, algo de adentro total para sentirla en la costumbre tribuna de una fe para ese encuentro crucial del sentimiento y de la lumbre.   Tentación que se lanza al abordaje exacto en su equilibrio y en su modo dimensión de un amor y de un paisaje compacto en sus espasmos y en su todo.   Pienso que ya después sin su presencia burda será la fe hacía otro anhelo tenso en la conmoción y en la evidencia absurda sin sentido y sin consuelo.   Escenario final que no motiva, ocasos esperando una alborada osario de otro ayer sin perspectiva pasos hacia el silencio y a la nada.   Ernesto Cárdenas.